Jazz... -Gimoteó antes de que sus parpados se derrumbaran, cayendo en un profundo sueño que le apartaría del malestar y el terror que aún causaba estragos en su cuerpo, que temblaba ligeramente. Su hermano podría encargarse de todo, >-
> No moriría por algo tan "simple", mas seguramente no podría moverse de la cama en unas horas. Lo malo ya había pasado, ahora estaba por llegar el fruto de el esfuerzo de ambos.-
-Abrió sus orbes ligeramente, cautivado por la lastimera voz del dibujante, que le llamaba como si de un sueño se tratase. Incapaz de mover su cuerpo, fruto de la fatiga y el dolor, deslizó su cálida lengua sobre la mano del contrario, para asegurarle su buen estado. >
"¡Cállate de una maldita vez, me molestas. Eres irritante!". -La rabia de la anciana se reflejó en el último tirón, con el que arrancó la nívea melena restante. Seguidamente tomó al felino entre sus brazos, aproximándose hacia la salida de la cabaña para tirarlo fuera, cual >
> parte, Lewha apenas se hallaba consciente, simplemente su cuerpo ascendía y descendía al ritmo de los tirones.- "Si su corazón fuera puro, podría tener un castigo menor. Le habría mato si no estuviera arrepentido de sus pecados".
-La mujer volvió a fijar sus orbes en el felino, arrancando múltiples mechones de cabello como si estuviera encargándose de un campo de arroz.- "¡Si te interpones, esto se hará eterno!". -Vociferó de forma chirriante, tan molesta como el sonido de un coche en un frenazo. Por su >
>¿Es que quieres que arranque tu piel a tiras?!". -No esperó a respuesta, lanzando al joven contra una de las paredes de madera, mas no sin cerciorándose de que chocara con varios cuadros.-
-La anciana detuvo sus movimientos, mas no demoró en retorcer su cuerpo fruto de la sonora cargada que escapó de su pestilente boca. Asió con firmeza el cuello de la camisa ajena, elevándole del suelo con una facilidad sobre humana.- "¿Qué tienes tú de especial?" >
> movimiento, la sangre se desperdigó hasta salpicar el rostro del contrario.- "Ups, vaya... ". -Un fuerte rugido escapó de sus fauces, antes de desplomarse completamente exhausto por el dolor.- "Solo un poco más, si te desmayas no es divertido".
-La anciana dirigió su mirada hacia el valiente joven, al que le dedicó una pérfida y nauseabunda sonrisa antes de tomar entre sus dos manos un enorme puñado de cabellos, seguidamente los arrancó de cuajo. El brusco tirón se llevó un buen pedazo de piel, y junto al >
> aquellos cabellos, arrancando un puñado a su paso. Sin perder un segundo, volvió a sostener un nuevo manojo, arrándolos con tal rudeza que toda la cabeza del felino pareció moverse. Incapaz de contener su voz, dejó escapar varios alaridos de dolor, mientras sus uñas se >
"Concederé tu deseo, pero sólo si es ansiado por tu corazón". -Las garras de la anciana sujetaron la nívea melena, tirando con brusquedad para obligarle a mirar hacia sus orbes.- "Quiero escucharte rugir de dolor". -Apenas enunció sus últimas palabras, volvió tirar de >
> Sus brazos de alargaron, mientras los huesos de sus mulos se quebraban hasta adquirir la forma de unas enormes patas felinas. Su rostro desapareció bajo la nívea cabellera que descendía cual enredadera, finalizando la transformación en un colosal león albino.-
> arrodilló descendiendo la cabeza. Repentinamente, su cuerpo comenzó a retorcerse, su columna se arqueó de forma notoria, al ritmo de sus huesos, que crujían como ramas. Su pálida piel comenzó a colmarse de un tupido pelaje, cubriendo la nueva forma que su anatomía tornaba. >
Micah, esto es por el bien de los tres... -Finalmente se zafó del agarre ajeno, asentando varios pasos hacia el ser, mas no sin antes añadir.- No te muevas de ahí, pase lo que pase, Micah. -Rompió la breve distancia que separaba su cuerpo de la anciana , frente a la que se >