Estamos presenciando una invasión sin que el país infractor tenga que ejercer ningún tipo de fuerza. Esto es algo inédito en la historia de la humanidad. En el futuro se estudiará cómo la corrupción disfrazada de buenismo destruyó Europa.
La risa de Dani Olmo es la risa del jugador que se siente superior.
Pero no superior y ya, sino que se siente muy superior.
Y no entrar en provocaciones tan claras nos hace todavía más grandes.