@ofXebel — La sonrisa de Mera era cálida, lo cual suponía un exótico contraste respecto a su mirada, del color del océano. Transmitió confianza a la guerrera, que respondió de igual forma. — Por supuesto, pocos sitios hay más bellos que vuestro hogar.
— La morena percibió el notable cambio en el tono de su amigo, y expresó cierta preocupación. — Tonterías. Al igual que todos, nuestra juventud ha quedado atrás, pero somos más sabios.
@ofXebel No te preocupes, hace poco regresé de Isla Paraíso y allí los manjares que se nos ofrecen sirven para no tener necesidad de mucho más en bastante tiempo. — Dijo en tono jocoso, refiriéndose a los grandes banquetes. — Pero recuérdame que un día dicha invitación corra a mi cargo.
Tus capacidades dramáticas hacen que tenga la necesidad de avisar a Dioniso para que te tenga en cuenta en las próximas celebraciones. — Bromeó, haciendo referencia a las fiestas del Dios del Vino que originaron la tragedia griega. —
— Percibió el gesto curioso de Mera, y reflejó en su rostro la sorpresa al darse cuenta de que quizá todavía no habían podido conocerse. — Mera, este es Ted, uno de los hombres más inteligentes que he conocido hasta ahora. Ted, esta es Mera de Xebel, Reina de Atlantis.
@ofXebel — Diana se vio reflejada de inmediato en las palabras ajenas. — Estoy en proceso de retomar mi trabajo en la Embajada, de hecho, han pasado tantas cosas... Hasta echo de menos el papeleo. — Esbozó una sonrisa nostálgica. — La verdad es que también es una placer verte, Mera.
@ofXebel Lo mismo digo y, desgraciadamente, así es. Pero me alivia saber que el mundo puede contar con nosotros ahora mismo, y habrá tiempo para celebrar la Paz. — Expresó con perceptible inquietud la amazona. — ¿Qué te ha traído a la superficie?