En la sala de mi casa, en mi matrimonio, en el estadio, en un garaje en Manrique, en donde sea. Ese hombre pisa tierra patria y yo pago lo que haya que pagar.
Lo sorprendente no es cómo les gano de fácil en una competencia de perritos del mono.
Lo verdaderamente increíble es la manera en la que los borro en la competencia de ser la máquina de la chamba