@xtherageinside
─ Ha ido a visitarle justo como planeó. Procuró escoger una hora donde no hubieran demasiadas personas intentando entrar en el cuarto de Levi, puede que con suerte le deje pasar. ─
@StewxrtSam ─Tras ser correspondido, estrechó su mano con gentileza.─
Aún recuerdo mis primeros días. Trabajo para la sección de instructores, y doy clases de vez en cuando.
Puedes pasarte por el pabellón en caso de necesitar ayuda y tanto mis compañeros como yo, (+)
@blxndspinnxr No soy especialmente fan de la Navidad, pero salir de entre cuatro paredes tiene sus ventajas cuando tienes buena compañía.
¿Qué tal llevas el trabajo, Kim?
@GLIDEWHIP Y creo que está en lo correcto.
─ Procedió a tender su diestra, a modo de presentación. ─
Mi nombre es Cedric.
Soy uno de los instructores de este lugar.
@NxrthernFxlker Cedric; instructor. No suelo salir demasiado de mi despacho, quizá por eso no recuerde haber visto tu cara... pero te aseguro que la recordaré.
─ Posee rasgos... ¿Nórdicos? Eso cree. No es usual así que probablemente recuerde su rostro para las próximas ocasiones.
Parpadeó, sintiéndose ligeramente atraído por la curiosidad.
... O mejor dicho, demasiado atraído.
─ ¿Imponente? ¿Quieres decir imponente en sentido físico? Ya sabes, músculos y esas cosas.
Perdió su mirada durante un par de segundos en el pitillo. Recuerda estar bastante tiempo sin fumar.
Después, suavizó su sonrisa a la par que Alai.
─ Eres uno de esos profesores amables, ¿Verdad? A veces a los jóvenes les hace falta un poco de mano dura, aunque...
Ah, ¡cómo eres!
—Alai enarcó ambas cejas, y dio dos suaves toques de índice sobre el pitillo para retirar la ceniza sobrante.
Luego, esbozando una suave sonrisa, asintió—.
Esta semana les toca a los pequeños, Cedric. Una prueba básica sobre cultura general. Sé gentil, ¿eh?
No engaña a nadie. Cedric no es alguien de tomarse demasiado en serio muchas cosas. O de ser altamente responsable.
Sólo en ciertas cuestiones y cuando debe serlo estrictamente.
─ Todo dependerá de cuántos trozos de esa tarta me dejen, querido amigo.
Por lo tanto,
Él no es un profesor taaaaan severo.
Más bien, es del estilo bromista. Aunque debe admitir que disfruta con la tensión a la hora de calificar exámenes.
Sus comisuras se alzaron hasta formar una sonrisa más que complacida por la respuesta.
─ Exámenes, ¿eh?
Una vez aumentó su sonrisa burlona, añadió:
─ No puedo mentir sobre eso. Ver unos rostros sumidos en el miedo por suspender tiene su punto de gracia. Lo echaba de menos.