—— Qué suerte...
Y lo dijo en un murmullo, porque a diferencia del azabache, Till vivía bajo la mirada constante de Urak, y de sus continuos abusos. Sacudió, pues, la cabeza, y le tiende una mano, para guiarlo hasta su cuarto.
—— V-Vamos, entonces. No nos demoremos más.
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ojos negros inundan cada una de las facciones ajenas, lo analizó con total cuidado y enseguida, sonrió como si nada.
“ bien. mi cuidador nunca me vigila. ” ventaja de seguir las reglas al pie de la letra. “ nadie nos molestará. ”
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... Le parece increíble que haya cumplido, así que suspira, con las mejillas enrojecidas.
—— S-Sigo sin creérmelo, así que... Mhm, puedes dormir conmigo, Ivan.
Ya se plantearía luego si eso era buena idea. ¿Ahora? A intentar no fallecer de un infarto.
+ Su rostro se contrajo en una mueca, bastante enfurruñado por no conseguir su objetivo, y relajó la mano con la que estuvo acariciando mejilla contraria.
—— N-No acercarte sin previo aviso a mí. Si logras hacer eso durante el rato que nos quede aquí, podrás dormir conmigo.
El joven artista no pudo evitar sobresaltarse debido a la brusquedad con la que Ivan le sujetó. ¿Había traspasado en exceso la delgada línea que lo separaba de la locura?
Puede ser verdad que no supiese, en la mayoría de ocasiones, lo que piensa el azabache, pero sí era +
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ese contacto delicado, esas palabras suaves. se siente tan bien, como flotar en una nube y pasear durante horas.
con la casi escasa delicadeza que posee, sujetó la muñeca de till, suave, sencillamente intentando evitar que se +
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+ conocedor de sus repentinos cambios de comportamiento; de la calma más absoluta, pasaba a la euforia más irreal. Y esos cambios tenían un denominador común: él mismo.
—— Deberás... eh...
No pensó que fuese a reaccionar así... ¡Y así, volvía a ser un perdedor! Agh. +
+ Aun así, continuó con esas caricias en la mejilla y suspiró, aun con cierta rojez en los pómulos.
—— ¿También quieres dormir conmigo? No sé si te ganaste eso.
Y eso lo dijo para picarlo, como tantas veces aprovechó Ivan aprovechó para sacarle de quicio.
El chico de cabello grisáceo estudió, en silencio, sus opciones.
Si daba demasiado su brazo a torcer, luego Ivan podría reclamar lo que le dio previamente para que siga sucediendo y, a decir verdad... Till no podía tener momentos valientes, como aquel, siempre. +
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no negó ni asintió, por su parte hubo el más puro silencio.
y es que, estás últimas semanas, till lo sorprende con una cercanía que cree no merecer.
se restregó en la palma ajena, la caricia bien recibida, como un cachorro en +
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—— ¿No será que tú también quieres compañía?
Dijo con cierto tono áspero, pero lo cierto es que consiguió "irritarlo" al punto de intentar devolvérsela. Siguiendo esa línea, Till alzó diestra y la colocó en mejilla contraria, acariciando ésta con cuidado.
—— ... Bien, +
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ya lo es, eso lo sabe. la rudeza de ambos siendo un polo opuesto complementario, y tal vez esa sea la razón por la que disfruta tanto sacarlo de quicio.
“ estás solo. te haré compañía. ” proyección. una excusa muy bien escondida.
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—— E-Estoy respirando correctamente, idiota.
Bueno, a medias, que tenerlo pululando cerca suya nuevamente lo tiene en tensión. Cruza los brazos y barbilla alza, altivamente.
—— ¿Qué quieres? Puedo ser malo cuando quiero.
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un par de pasos, solo un poco más cerca y pudo sonreírle como es debido.
“ hay una forma de quitarte todo ese rojo de la cara, ¿sabes? se llama respirar correctamente— ” si, se está burlando.
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