Entre más edad tengo más entiendo el valor de la privacidad, de cuidar tu círculo y ser exclusivo con las personas que dejas entrar. Puedes ser abierto y amable con todos y a la vez comprender que no todo el mundo se merece un asiento en tu mesa.
romantizá tus días: sacá fotos de lo simple, escuchá tu canción favorita, mirá el cielo, escribí lo que sentís. Regalate instantes lindos. La vida es hoy y merecés disfrutarla.
Me encantan las amistades de bajo mantenimiento. Cada persona vive su vida, días sin hablarse, lealtad incluso a distancia. Cuando se encuentran siempre es genial.
las amigas que me quedan son las que entendieron cuando no podía, no quería, no tenía ánimo; las que no me reclamaron nada, las que no se pusieron a hablar de mí, las que no tienen actitudes raras y cuyo amor es 100% incondicional. No necesito más.
Yo nací para el amor romántico, los asados familiares de domingo, los besos, el tiempo de calidad, estar acostada en el pecho de la persona que amo, los gestos, sentir mucho, todo eso.