Todos hablan del amor propio y del empoderamiento, pero nadie habla de cuanto duele. Duele conocerse a uno mismo y ponerse límites, duele decirse no a uno mismo a pesar de que es lo que uno quiere. Nadie habla de eso, de que el amor propio, también duele.
Hoy les contaré una historia sobre el yoga moderno. Todo empieza con Sri T. Kishnamacharya, un yogui que nació hace más de 100 años en el sur de la India y dominaba 15 idiomas Indios. Además era astrólogo, músico, deportista y un cocinero refinado, de curry por supuesto. (1)