Intenta, no te rindas, aveces sentirás que todo está perdido, que ha llegado el tiempo de dejar todo en el olvido, pero no te rindas. Sigue intentando, quizá, solo quizá en algún momento, todas esas frases que le dedicas, la puedan hacer sonreír.
Me estoy acostumbrando a tu cuerpo. Pero no hablo de la costumbre idiota que se aburre, si no de la que pide más, de la que necesita más. Cada día necesito más de ti. Porque me estoy acostumbrando a tu amor.
Me encanta el hecho de que Instagram ya te notifique por las capturas de pantalla porque así tenemos la oportunidad de ser más cínicos y desvergonzados.
Cuando te vuelves en una persona exitosa, los que te bulleaban en la escuela te escriben para pedirte favores.
Tengan eso en mente siempre. Así que sólo concéntrense en echarle ganas y salir adelante.
Créanme. En unos años serás tú quien estará sonriendo.