– Son megros brutos salvajes
– Soy ex falopero. La muerte me susurró al oído, me dio un beso de advertencia en la frente. Tenía una oportunidad. Estaba ahí, prístino, me enseñó el Indio que no podía galopar las pulsiones y tenía que domarlas un último round antes del éter.
Las muertes como la del Indio siempre me dejan, más que una sensación de orfandad, un llamado de atención. No queda nadie vivo así que toca hacerse cargo
@GeranoaetusMA pero casi en ningún lado se construye como en Chile, todos los procesos se hacen distinto porque te comes un sismo y se mueren todos juntos, no es que se haga mejor allá