No despreciemos el progreso material, pero digamos en voz alta que es un medio de elevar la vida a mayor dignidad y que no constituye por sí mismo una finalidad.
#GabrielaMistral@maestranobel
La mayor gracia que recibió mi país al nacer fue el de una naturaleza hermosa que corre de sur a norte mudando de rostro, pero sin perder y sólo cambiando de belleza.
El materialismo monstruoso que valoriza a los individuos por su traje y no por su ser íntimo, por su posición social y no por su finura espiritual, le ha dado un culto ciego y lastimoso al traje, y un ansia febril de vida social.
Estoy aquí para recordarles que la educación no está en el mercado, pertenece a las ciencias humanas. La educación es parte importante de nuestro desarrollo, sin ella estamos perdidos. Estoy aquí para recordarles que no es por la sangre que estamos unidos, sino que por la lengua.
Han dado a Chile los comentaristas la forma de un sable... La metáfora sirvió para los tiempos heroicos... Mejor sería darle la forma de un remo, ancho hacia Antofagasta, aguzado hacia el Sur. Buenos navegantes somos en país dotado de inmensa costa.
Hincho mi corazón para que entre
como cascada ardiente el Universo.
El nuevo día llega y su llegada
me deja sin aliento.
Canto como la gruta que es colmada
canto mi día nuevo.
Amanecer
Tala, 1938.
Yo pondría al alcance de la juventud toda la lectura de esos grandes soles de la ciencia, para que se abismara en el estudio de esa naturaleza de cuyo creador debe formarse una idea. Yo le mostraría el cielo del astrónomo, no el del teólogo.
Yo tengo una palabra en la garganta
y no la suelto, y no me libro de ella
aunque me empuja su empellón de sangre.
Si la soltase, quema el pasto vivo,
sangra al cordero, hace caer al pájaro.
Una Palabra
Lagar, 1954
Fotografía: @BNChile
Madre, en el fondo de tu vientre se hicieron en silencio mis ojos, mi boca, mis manos. Con tu sangre más rica me regabas como el agua a las papillas del jacinto, escondidas bajo tierra. Mis sentidos son tuyos, y con este como préstamo de tu carne ando por el mundo.
Tú me nombrabas, madre, las cosas de la tierra: los cerros, los frutos, los pueblos, las bestiecitas del campo, como para domiciliar a tu hija en el mundo, (...) no hay palabrita nombradora de las criaturas que no aprendiera de ti.
Velloncito de mi carne
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
duérmete apegado a mí!
*
Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir,
no te sueltes de mi pecho,
duérmete apegado a mí!
Hacer leer, como se come, todos los días, hasta que la lectura sea, como el mirar, un ejercicio natural, pero gozoso siempre. El hábito no se adquiere si él no promete y cumple placer.
Gabriela Mistral junto a Alfonsina Storni y Juana de Ibarbourou, protagonizan la Cumbre de poesía latino e hispanoamericana en Montevideo en 1938. En esta ocasión Mistral pronunció la conferencia "Cómo hago yo mis versos", su manifiesto poético, vital y ético.
Foto: @BNChile
Somos culpables de muchos errores y muchas faltas,
pero nuestro peor crimen es abandonar a los niños.
Muchas de las cosas que necesitamos pueden esperar. Los Niños no. A él no podemos responder “Mañana”. Su nombre es “Hoy".
Cuanto se ha hecho hasta hoy, dentro de nuestros sistemas, por salvar a la infancia en su conjunto, resulta pobre, vacilante y débil, y es un balbuceo. (...) No se resuelven los problemas de la infancia sin resolver en su mitad el problema social.
La infancia servida abundante y hasta excesivamente por el Estado, debería ser la única forma de lujo-vale decir, de derroche- que una colectividad honesta se diera, para su propia honra y su propio goce. La infancia se merece cualquier privilegio.