Una ruptura.
Un negocio que salió mal.
Una enfermedad.
Un despido.
Una decepción.
Todos estos escenarios pueden parecer fracasos, pero en muchas ocasiones ellos son usados para empujar nuestros débiles corazones hacia Jesús.
En el reino de Jesús, a veces, perder es ganar.
Judas traicionó a Jesús con un beso, pero no sabía que su traición estaba acercando a Jesús a su propósito. No te angusties, las personas que te dieron la espalda también son parte del plan.
Que tu vida sea como dos peces y cinco panes en las manos de Jesús.
Son tus debilidades y limitaciones las que expondrán su poder.
Donde terminan tus fuerzas, donde terminan tus recuersos, donde terminas tú, comienza Él.
Mateo 14:13-21 / 2 Corintios 12:9
Gracias, @psimammoliti, por ser el podcast que más escuché en @Spotify este año. Amé cada uno de los 505 minutos que escuché. #Mi2022enSpotify https://t.co/ckrKW4Hv05
Una noche como hoy, Jesús le lavó los pies a:
1. Un Judas que lo entregará.
2. Un Pedro que lo negará.
3. Un Tomás que dudará.
4. Doce que le abandonarán.
Así el Buen Pastor apacentó y dio su vida por sus ovejas.