Hermana, nunca le enseñes a un hombre a ser TU HOMBRE. No le pidas nada. Ni citas. Ni flores. Ni mensajes pegajosos. Ni llamadas por la mañana. Ni tiempo. Ni cariño. EL HOMBRE que quiere de verdad lo hace por sí solo.
¡La vida es muy corta para esperar a que alguien actúe bien!