Nunca entendí a esa gente que no le gusta estar en sus casas, para mi no hay nada mejor que estar en mi casa, con mi cama, mis cosas, mi espacio y mis tiempos
Las amigas que me quedan son las que entendieron cuando no podía, no quería, no tenía ánimo; las que no me sacaron cosas en cara, las que no se pusieron a hablar de mi, las que no tienen actitudes raras y cuyo amor es cien por ciento incondicional. No necesito más.