Os corrijo el titular:
El 14% de los demandantes de vivienda no puede permitirse buscar un piso en la ciudad y lo hace en la periferia.
Estamos hartos de que romanticéis la pobreza.
Priorizarse también consiste en priorizar a las personas que te importan. No puedes cuidar bien de ti sin cuidar de tu contexto porque, sin él, no eres. Y se nos vende una idea equivocada: el autocuidado como resultado de ponerse a uno mismo por encima de todo
Cuidar de verdad no es hacerlo cuando tienes ganas, sino ser constante a pesar de ellas. Ninguna planta sobrevive si la riegas solo cuando te apetece y no a diario porque te importa. Y los vínculos más de lo mismo
Que te atraiga físicamente es importante, pero no más importante que sus valores, su proyecto de futuro, su capacidad para amar y cuidar, sus hobbies y aficiones, sus inquietudes o su independencia y seguridad en sí misma. Lo primero atrae, todo lo demás enamora.
Que los hombres dejéis de hacer mansplaining en el gym y de creer que tenéis el derecho de ocupar todos los espacios porque estáis súper fuertes y súper enterados nos hará un favor a todas las mujeres que pisamos el gimnasio gracias
No hace falta romantizar el apagón. No necesitamos que caiga internet para encender la radio, leer o hablar con el vecino. Podemos decidir dejar el móvil a un lado, no tener RRSS, estar sin necesidad de demostrar. Desconectarse también es una decisión, no solo una consecuencia.
Priorizar al otro de vez en cuando también es amor propio. Cuidas el vínculo porque te importa. Y cuidar de lo que te mueve en la vida es la mejor manera de quererse a uno mismo. Que se nos olvida
No puedes resolver la incoherencia de quien dice una cosa y hace otra totalmente distinta. Pero puedes elegir ser coherente con el tipo de vínculos que quieres en tu vida y dar espacio a los que ya tienen la claridad de base. Aunque despedirse duela
La única manera de demostrarle al otro lo que significa para ti es con hechos. Y de nada sirve decir cuánto sientes hacia alguien si la calidad del trato no es coherente. Las palabras sin conductas de cuidado están vacías
El amor no es igual que el enamoramiento. El amor empieza cuando las emociones no son tan intensas porque regar el vínculo ya no está al servicio de lo que sientes, sino de cuánto importa mantener lo que nos une al otro. Y la solidez está hecha de actos, no de ganas
La psicología contextual lo deja claro: No nacemos con problemas psicológicos. Nacemos con una enorme capacidad de adaptación a contextos que a veces nos sobrepasan. Lo que a veces llamamos “síntoma” es, en realidad, una respuesta que intenta protegernos para salir adelante.