Hoy lunes amanezco con más ganas de comerme el mundo de camellar de poner a vivir chimba a la cucha, que nunca en la vida nos vuelvan a menospreciar. Por que pa eso estoy yo pa que nadie me le diga nada.
Cada gol de Leo, a muchos, nos sigue acercando al niño que fuimos y ya nos somos. Leo Messi es el anclaje a un yo que ya no existe, pero en el que él permanece.