Mientras la delincuencia se organiza, se arma y desafía al Estado, algunos quieren debilitar a Carabineros y quitarles respaldo para actuar.
Modificar la Ley Naín-Retamal en esta dirección es un retroceso. Es dejar más expuestos a quienes están en la calle enfrentando la violencia y más protegidos a quienes la ejercen.
Nuestro camino es el contrario: reglas claras, respaldo jurídico y apoyo decidido a las policías. Chile necesita autoridad, no señales de debilidad frente a la violencia.
Otra promesa de Kast que se cae. El equilibrio fiscal de 0% al 2030 fue abandonado por su propio gobierno, que ahora proyecta un déficit estructural de 1,5% del PIB.
Lo advertimos: no se puede gobernar con promesas que eran metáforas y supuestos irreales.