Ser una prioridad para alguien no significa que deje todo por ti. Significa que cuida la relación. Significa que tus necesidades no se quedan en una espera indefinida. Significa que no tienes que rogar por lo básico: presencia, cuidado, esfuerzo, atención y consideración.
Explicarle a alguien, llorando, lo mucho que te dolió o te duele algo y pedirle que no te lo haga de nuevo, para después ver cómo va y lo hace otra vez, es de las cosas más dolorosas, tristes y decepcionantes del mundo. No se lo deseo a nadie.