Hoy, desayunando en el hotel en Guadalajara, escuché algo que me hizo cambiar la forma en la que veo muchas cosas.
Un mesero le dijo a una coreana que México había ganado por suerte, por un error del portero de Corea. Ella le respondió:
“No fue suerte. El portero de Corea se equivocó y el de México no”.
Y mientras más lo pienso, más sentido tiene.
Muchas veces llamamos suerte a los errores ajenos y mala suerte a los propios. Pero la realidad es que tomar buenas decisiones, mantener la concentración y no equivocarse cuando importa también es una habilidad.
Al final, la diferencia entre ganar y perder muchas veces no está en la suerte, sino en quién comete menos errores.
No está mal emocionarse por el mundial. No está mal anhelar que México logre llegar lejos esta vez. Lo que sí está mal es ser indiferente ante el dolor de las madres buscadoras, la marginación de las sexo servidoras, el olvido del CNTE.
Que ser aficionado no te nuble la vista.
Me están diciendo que entonces la gente no podrá acercarse al estadio porque lo blindarán, no podrán ver todos los partidos porque serán de paga y no podrán ir a los juegos porque los bolearlos están impagables.
Qué clase de mundial es este?
Me impresiona que este mundial está siendo para NADIE. Jaja boletos con precios inalcanzables, multas por pasar el partido en la tele de un restaurante, no te puedes acercar al estadio.
De cuándo acá el futból es elitista jajaja se supone que el mundial une al pueblo y NADOTA.
pasó casi desapercibido pero ayer, en la final de la liga femenil, se homenajeó a las seleccionadas mexicanas que jugaron en el mundial femenil de 1971, el segundo de la historia y donde fueron subcampeonas, algo que la selección varonil no ha estado ni cerca de lograr.
honor.
Se mofaron durante meses del penal del Chícharo y seis meses después, en la misma portería, Henry Martin falló el penal que les daba el pase. Puro futbol