Ella en lengua de signos: Sin comunicación somos invisibles, somos muebles.
Realizador: Venga voy hacer un GPG largo del publico no vaya a ser que se la vea signando y transmitiendo el mensaje.
Las víctimas no tienen que ser perfectas, pueden caerte fatal y ello no les resta un ápice de derecho a la verdad, justicia y la reparación.
Pero que un estado aconfesional celebre este evento y esta señora imponga sus vírgenes a todo el mundo sí se puede criticar, y se debe.
Ese trato no tiene que ver con el respeto interpersonal, sino con la sacralidad de la clase alta, su cultura y de las profesiones liberales. Le recuerda al proletariado que no está entre iguales, sirve de advertencia.
Los trabajadores del juzgado no pedirán una caña de usted.
Fun fact: si eres la gran economía que más crece y al mismo tiempo tienes salarios estancados y pérdida de poder adquisitivo, significa que los grandes capitales con sede en tu país se están forrando pero que flipas gracias a la especulación inmobiliaria y el turismo.
La universidad Complutense de Madrid ha tenido que pedir un crédito para poder pagar nóminas, por falta de financiación de la CAM.
Creo que no estamos siendo conscientes de lo que está haciendo esta energúmena con nuestra región.
Le dejan en libertad porque la víctima, ahora que ha podido declarar, respalda que fue fortuito.
El odio que estáis sembrando a base de manipulaciones nos está saliendo demasiado caro, parásito.
Después de los incendios devastadores de este verano, el PP ha votado en contra de reforzar la prevención de incendios forestales y mejorar las condiciones de los bomberos en la Comunidad de Madrid. Ignorar la prevención hoy es condenarnos a repetir las llamas mañana.
“El problema es que nadie quiere saber de esta gente”.
Hay miles de niños muertos bajo las bombas o de hambre.
Solo pedimos un poco de humanidad cuando hablamos de personas.
No sé si es mucho pedir.
Para levantar ancianos en la residencia también se tiene que hacer fuerza y ahí no os veo tan preocupados porque el 98% de las trabajadoras sean mujeres
No tienes síndrome postvacacional, odias el capitalismo. Odias vivir en un sistema que te obliga a vivir para trabajar. Odias vivir en ciudades echas para la producción y el consumo. Odias la rutina que nos encierra entre el trabajo y la familia en bucle.