El 26 de agosto de 2017, murió de viejo Negro Matapacos, el famoso perro chileno conocido como el “perro de las protestas” que, siendo un perro callejero en la ciudad de Santiago, comenzó a acercarse a las huelgas estudiantiles del 2010.
Al año siguiente, dio comienzo un movimiento social, uno de los más relevantes desde el fin de la dictadura, por la educación gratuita y contra las reformas neo liberales al sistema educativo.
Negro Matapacos se dejaba ver con regularidad en todas las manifestaciones desafiando el gas lacrimógeno y los cañones de agua, y siempre ladrando o atacando a la policía, nunca a estudiantes o manifestantes.
Continuaría apareciendo esporádicamente en futuras manifestaciones en los campus universitarios, ganándose el cariño de los movimientos estudiantiles, y convirtiéndose en un símbolo de resistencia contra la autoridad violenta.
Pasó sus últimos días con gente que lo acogió y bajo el cuidado de un veterinario financiado por crowdfunding.