Vivan los perros policías, y los de rescate, y los mastines con carlanca de pinchos defendiendo al rebaño de los lobos, y los perros de los siegos. Vivan los perros de trabajo y los de compañía. Gracias infinitas aunque no me lean. Y cárcel para cualquier hijo de puta que los maltrate.
Quizá el señor @realDonaldTrump no sepa que:
1. Más de un siglo antes de que naciera Estados Unidos, Ceuta ya era española.
2. Melilla forma parte de España desde 1497, casi 300 años antes de la Declaración de Independencia de EE. UU.
3. La ciudad europea habitada de forma continua más antigua de EE. UU. es San Agustín (Florida), fundada por el español Pedro Menéndez de Avilés en 1565.
4. Sin la ayuda financiera, logística y militar de España —con la figura clave de Bernardo de Gálvez (en la imagen)—, la independencia de los Trece Estados difícilmente habría sido posible.
5. El origen del dólar ($) es el Real de a 8 español, la primera divisa de uso mundial que llegó a ser moneda de curso legal en EE. UU. hasta 1857.
🔁 Comparte este tuit, para que Donald Trump lo sepa.
El Salto Ángel en Venezuela es la cascada ininterrumpida más alta del mundo, con una altura total de 979 metros (y una caída libre de 807 metros). Se encuentra en el Parque Nacional Canaima y cae desde la cima del monte Auyantepuy
Como en la Marcha Verde, Marruecos aprovecha la agonía de un caudillo crepuscular para poner a prueba nuestra resistencia.
Lo de Ceuta no es una crisis migratoria. Es una gravísima crisis de soberanía.
Marruecos utiliza la presión sobre nuestras fronteras para explotar la debilidad del Estado español y condicionar sus decisiones. Ya lo hizo en 2021. Hoy vuelve a comprobar hasta dónde está dispuesto a ceder un Gobierno en descomposición.
Pedro Sánchez prometió que entregar el Sáhara traería una nueva relación con Marruecos.
Mintió.
La cesión solo ha servido para transmitir una idea devastadora: que España retrocede cuando la coaccionan.
Ese es el efecto de la política exterior más desastrosa de nuestra democracia.
Sánchez regaló el Sáhara sin autorización del Congreso. Se humilló ante Rabat. Menoscabó la relación con Estados Unidos. Debilitó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Aprobó una regularización masiva que multiplica el efecto llamada, quiebra el consenso europeo e incendia la convivencia.
Y todo ello mientras entregaba —para mantenerse en el poder— la gobernabilidad de España a quienes buscan socavar el Estado y fragmentar la Nación.
Un Estado sin fronteras no es un Estado. Es una entelequia.
España debe responder con la máxima firmeza:
Blindar físicamente el perímetro de Ceuta y Melilla.
Reforzar masivamente los efectivos de Policía Nacional, Guardia Civil y Ejército.
Llamar a consultas a la embajadora de Marruecos, no al embajador de Italia.
Movilizar a nuestros socios europeos en defensa de nuestra frontera común.
Reconstruir la alianza estratégica con Estados Unidos, imprescindible al margen de cualquier coyuntura.
Y suspender de inmediato el proceso de regularización masiva.
Marruecos debe saber que España no cederá ante ninguna forma de chantaje o coacción.
La integridad territorial de España no se negocia. Se defiende.
Me piden mi opinión... Por qué no dice nada de lo de Ceuta, etcétera. Y, bueno. Ya que me preguntan, lo que opino es que en política exterior somos el hazmerreír de Europa, África, Asia, América y Oceanía.
🔷 EXCLUSIVA ABC 🔷
🔴 Un general denuncia a la cúpula de la Guardia Civil por coaccionarle para boicotear a Ayuso
🔊El documento sonoro al que hemos tenido acceso y que lo demuestra
✍️ Investigación de @KettyGarat 🔗 https://t.co/SWKvwxUXn4
El Peso Del Rencor:
Érase una vez una hormiga que iba cantando cargada con un enorme fruto silvestre, cuando un escarabajo le cerró el paso riéndose de su carga y de su trabajo.
No era la primera vez que lo hacía.
La hormiga no le hizo caso, bordeó al escarabajo y siguió andando.
Días después, el escarabajo quedó atrapado en la resina pegajosa de un árbol y pidió ayuda.
Algunos animales, que habían sido víctimas de sus burlas y sus malos modales, no se acercaron.
La hormiga, sin embargo, le tendió una larga brizna de hierba y el escarabajo pudo librarse de la resina. Agradecido, el insecto le preguntó por qué lo había ayudado si siempre se burlaba de las cargas pesadas que la hormiga llevaba.
Entonces, esta respondió:
-Puedo cargar hasta 20 veces mi propio peso, pero hay una carga demasiado pesada para mí que no puedo ni quiero cargar:
El rencor.
Por eso intento que este jamás se quede sobre mi espalda, pues la necesito para transportar cosas que son muy importantes para mi supervivencia.
El escarabajo, muy avergonzado, cambió su actitud a partir de entonces.
Recuerda siempre que guardar rencor es como agarrar un carbón ardiendo y resistirse a no soltarlo.
El único que se quema es uno mismo.
La medicina vuelve a dar un gran paso en los trasplantes de órganos. En esta ocasión, por primera vez se ha logrado crear un riñón universal. Es decir, que es compatible con cualquier tipo de sangre. Esto podría ayudar a acabar con las largas listas de espera, pues aceleraría la compatibilidad de las donaciones.
Antes de levantarle la mano para maltratar a un perro…
detente un segundo y mira esto.
Mientras algunos humanos los golpean, los abandonan y los torturan,
estos mismos perros, con un alma más noble que muchos de nosotros,
están arriesgando su vida para rescatar personas entre los escombros en Venezuela.
Ellos salvan vidas.
Y algunos solo saben destruirlas.
Qué vergüenza de especie.
Respeta al perro.
Protégelo.
Quiérelo.
Porque su corazón es mil veces más grande que el de muchos humanos.
#ÚLTIMAHORA La UCO concluye que https://t.co/PSc9tuSYF9 infló la valoración de las ofertas de Barrabés con recomendación de Begoña Gómez https://t.co/AjTlIVyHAP
"La felicidad es como una mariposa. Cuanto más la persigues, más huye. Pero si vuelves la atención hacia otras cosas, ella viene y suavemente se posa en tu hombro. La felicidad no es una posada en el camino, sino una forma de caminar por la vida".
Viktor Frankl
El secreto de mi abuelo de 92 años para perdonar, dejar ir y ser feliz
Mi abuelo vivió casi cien años.
Y la mayor lección de su vida fue aprender a perder.
Perdió su infancia. Comenzó a trabajar a los 10 años.
Perdió miembros de su familia en la guerra.
Perdió a su padre a la edad de dieciocho años.
Perdió la libertad de expresión durante casi cuarenta años de dictadura.
Perdió la memoria cuando el Alzheimer se agravó hacia el final de su vida.
Pero perdiendo tanto, aprendió a ganar: a alcanzar la felicidad.
Él tenía un secreto: no llevar cargas innecesarias dejando ir el resentimiento a través del verdadero perdón.
Un perdón que nace del corazón y beneficia más al que perdona (que camina más ligero) que al perdonado.
Pero ¿cómo perdonar a alguien desde el corazón y no sólo con palabras?
Para ello, permítanme transcribir una conversación que tuve con mi abuelo.
Date prisa, la vida es corta.
Vive, nieto. No cometas el error de pensar demasiado en el mañana.
En tu juventud tendrás “gratis” todo por lo que tendrás que pagar cuando seas viejo: salud, ilusión, entusiasmo, amigos, amor, compañía.
Recoge buenos momentos.
No rompas un plato, rompe todos, porque la factura del restaurante de la vida será la misma: la muerte.
La decadencia es un monstruo que primero te aísla, nieto, y luego te clava las garras en el cuello para que no pidas ayuda.
El puñetero orgullo que adquieres con los años son esas garras, nieto.
Y todo por no perdonarte a ti mismo o por no perdonar a los demás.
Pero escucha con atención, querido mío. Te voy a contar un secreto: el secreto del perdón.
El secreto del perdón
Guarda cada recuerdo hermoso como un tesoro en tu baúl de los recuerdos. Los necesitarás cuando la desesperación llame a tu puerta.
Tendrás que aferrarte a los buenos momentos del pasado y revivirlos en tu mente para darte cuenta de que en esos momentos no estabas solo.
Y esa persona que te acompañaba seguramente ya no será tu amigo, tu compañero, tu jefe; lo que sea.
A veces, la gente se va y, a veces, la vida te la quita. Es lo mismo.
Lo importante es aferrarse a ese recuerdo feliz cada vez que la tristeza nuble tus días.
Y al hacerlo, podrás ver con otros ojos a aquellas personas con las que un día fuiste feliz y por X o Y razones, hoy ya no están en tu vida.
Recuerdo a un amigo que terminó siendo mi peor enemigo. Pero cuando yo era joven, jugábamos al fútbol enrollando nuestras camisetas en forma de pelota de trapo después de trabajar en el campo toda la mañana.
Con el paso de los años, la guerra nos fue distanciando. Él era del bando nacional y yo del republicano.
Pero cada vez que recuerdo aquellas tardes jugando al fútbol en el prado con nuestras camisetas rotas bajo el sol, usando dos piedras como portería, se me llenan los ojos de lágrimas de felicidad.
Este recuerdo de mi amigo me recuerda cada vez que me enojo con alguien, que cuando pase el tiempo, recordaré los buenos momentos que pasé con esa persona con la que estoy enfadado.
Y el recuerdo de ese momento feliz seguramente me hará feliz.
Y eso es un regalo del cielo cuando tienes 90 años, y la muerte está tan cerca, y todo es dolor 24 horas al día, 7 días a la semana, y tienes este Alzheimer que me hace olvidar tu nombre, querido nieto.
Pero perdonar no basta para ser feliz. Escucha, nieto, escucha con atención.
El secreto de la felicidad
No es que seas infeliz, es que has olvidado cómo ser feliz.
De la misma manera, que la gente ya no recuerda cómo era el mundo cuando no existían las redes sociales ni internet. — Yo crecí sin saber qué era la luz eléctrica en el pueblo.
Todo el mundo ha olvidado que para que la luz (la felicidad) se encienda hay que pulsar el interruptor (socializar).
Nadie baja al bar ni al parque ni a pasear ni a donde sea con los amigos a tomar un café y jugar al dominó. Nos pasamos todo el día pegados a las malditas pantallas, nieto.
No eres el único que olvidó cómo ser feliz; todos los demás también lo olvidaron.
Y es por eso que todos estamos en este mundo con la cabeza llena de smog y el corazón lleno de lágrimas: no sabemos cómo encender la luz.
Y el interruptor sigue en el mismo maldito lugar; el interruptor de la felicidad está en las interacciones sociales, llamar a los amigos, sentirse útil y disfrutar de los seres queridos.
No caigas en la trampa de pensar que te estás perdiendo algo por desconectarte de las redes sociales y de Internet de vez en cuando.
Al contrario, te estarás perdiendo a ti mismo si no lo haces.
Desconecta una semana de todas tus pantallas y verás que eres incapaz de viajar y disfrutar del paisaje; leer una novela sin angustiarte; verás cómo el aburrimiento se ha convertido en un feo monstruo que te asusta.
Antes, el aburrimiento era una parte necesaria de la vida porque favorecía la creatividad.
Así que, vuelve a encaminar tu vida: pasa tiempo con tus amigos y crea más momentos felices a los que recurrir cuando la derrota llame a tu puerta.
Un abrazo virtual (de mí y de mi abuelo, que nos sonríe desde el cielo).
Si has llegado hasta aquí, ¡enhorabuena! La gente no lee hasta el final. Por eso se pierden esta oportunidad
Pincha aquí https://t.co/oRf7IaWJQu allí están los artículos largos para la gente que como tú sí que lee.
Un abrazo virtual
—Malafama1981