No está mal emocionarse por el mundial. No está mal anhelar que México logre llegar lejos esta vez. Lo que sí está mal es ser indiferente ante el dolor de las madres buscadoras, la marginación de las sexo servidoras, el olvido del CNTE.
Que ser aficionado no te nuble la vista.
imagínense que van a una cita al sushi y que su invitadx en lugar de ponerle soya al sushi, se come el pedazo y luego le da un traguito a la soya jajajaj dios mio 😭