Es lamentable que nuestros deportistas tengan que atravesar este tipo de episodios por causa de la mediocridad y la indolencia.
Los atletas venezolanos que tienen funciones legislativas en el parlamento nacional deben alzar la voz por sus compañeros.
Lamento muchísimo esta actitud del Romano Pontífice de insistente reticencia de que le besen el piscatorio. Alegan que por premura del viaje a Loreto evitó el beso para no perder tiempo. Para eso el ceremoniero debió informar que no lo besasen, así se evita este gesto de rechazo