VIOLENCIA POLÍTICA
En democracia podemos tener diferencias intensas con nuestros contradictores. Podemos debatir con firmeza, confrontar ideas y defender con convicción nuestras posiciones.
Pero nunca debemos apelar a la violencia. Ni la violencia simbólica que siembra miedo y resentimiento, ni la violencia física que pretende destruir a otros.
Hago un llamado sincero a quienes nos acompañan y respaldan nuestro proyecto: no se dejen arrastrar por el odio, o la provocación. Respondamos a la agresión con argumentos, a la mentira con la verdad y a la violencia con la serenidad. Es la fuerza de la democracia.
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
En un mundo donde el capitalismo está en todo, me parece increíble pagar mucho por salud y ni siquiera recibir la atención básica que necesito
@FomagOficial
Vivir lejos de los que amas es distancia, no importa si hay videollamada, si la tecnología ayuda y todo eso que dicen .
Extraño mirar a los ojos cuando hablo
Extraño sentirme parte de mi tribu
Extraño un abrazo cálido, una palabra de aliento, un beso en la frente de los que amo