Hay hombres que piensan que la paternidad dura lo que dura un coito. Que con haber estado ahí una vez, ya estuvo. Que engendrar es lo mismo que criar. Que dejar semilla es suficiente para llamarse papá. Confunden erección con masculinidad, y aparecer de vez en cuando con estar de verdad.
Meter el cuerpo no tiene mérito. Lo que cuesta es quedarse con el alma. Lo que cuesta es no irse cuando se complica. Porque dar un apellido no exige tanto. Lo que exige es dar tiempo y dar la cara cuando más se necesita.
No se trata de poner pan en la mesa. Se trata de estar ahí cuando lo muerden, y saber con quién comparten la rebanada.
Hay hombres que mandan dinero, pero jamás una disculpa. Ni un “¿cómo estás, hijo?”. Ni un “cuéntame lo que te duele”.
Algunos creen que con “cumplir” es suficiente. Pero un hijo no necesita a alguien que firme papeles. Necesita a alguien que lo mire crecer con asombro. Que lo acompañe sin saberlo todo, pero con el corazón dispuesto.
Hay quienes presumen haber dado la vida, pero nunca aprendieron a sostenerla. Hombres que huyen detrás de excusas, sin saber que su silencio cría fantasmas.
Ser padre no es un evento. Es un verbo. Es un oficio del alma. Es aprender a fallar sin huir. A quedarse, incluso cuando todo por dentro te pide escapar.
Ningún hijo recuerda cuántos regalos recibió, pero sí recuerda si su padre lo sostuvo la primera vez que tuvo miedo. Porque en la memoria del alma, nada se borra.
Hay hombres que piensan que la paternidad dura lo que dura un coito. Que con haber estado ahí una vez, ya estuvo. Que engendrar es lo mismo que criar. Que dejar semilla es suficiente para llamarse papá. Confunden erección con masculinidad, y aparecer de vez en cuando con estar de verdad.
Meter el cuerpo no tiene mérito. Lo que cuesta es quedarse con el alma. Lo que cuesta es no irse cuando se complica. Porque dar un apellido no exige tanto. Lo que exige es dar tiempo y dar la cara cuando más se necesita.
No se trata de poner pan en la mesa. Se trata de estar ahí cuando lo muerden, y saber con quién comparten la rebanada.
Hay hombres que mandan dinero, pero jamás una disculpa. Ni un “¿cómo estás, hijo?”. Ni un “cuéntame lo que te duele”.
Algunos creen que con “cumplir” es suficiente. Pero un hijo no necesita a alguien que firme papeles. Necesita a alguien que lo mire crecer con asombro. Que lo acompañe sin saberlo todo, pero con el corazón dispuesto.
Hay quienes presumen haber dado la vida, pero nunca aprendieron a sostenerla. Hombres que huyen detrás de excusas, sin saber que su silencio cría fantasmas.
Ser padre no es un evento. Es un verbo. Es un oficio del alma. Es aprender a fallar sin huir. A quedarse, incluso cuando todo por dentro te pide escapar.
Ningún hijo recuerda cuántos regalos recibió, pero sí recuerda si su padre lo sostuvo la primera vez que tuvo miedo. Porque en la memoria del alma, nada se borra.
En España las empresas
de reparto como @MRW_clientes@mrw_es tienen una estadística de mal servicio, negligencia y paquetes extraviados, maltratados y retrasos exagerados y aún así existen empresas que aún usan sus servicios por la baja tarifa. Esto hay que denunciarlo.
Eviten usar como empresa de reparto a @MRW_clientes y mucho más si están en Tarragona. 1-Nunca entregan a tiempo; 2-No hay forma que contesten llamadas o email; 3-Entregan los paquetes arruinados, al parecer los tiran contra la pared; 4-...la misma experiencia siempre.
Cuando estoy estresada y siento que no controlo nada en mi vida me pongo a limpiar y ordenarlo todo, como si mantener las cosas en su sitio fuese a organizar mi mente
Job no entendía el porqué de su prueba, pero confiaba que Dios estaba con él.
Puede que no estés entendiendo porqué pasan ciertas cosas en tu vida, pero no pierdas la calma ni tu paz, recupérala recordando que Dios no permitirá una prueba en tu vida sin propósito.
Los hombres EXCLUSIVOS son superiores. Ninguna mujer quiere presumir a un hombre que esté en los likes de todas, sigue a randoms, le responde los dms a cualquiera y es demasiado amigable con otras mujeres, eso es simplemente VERGONZOSO.
La vida da muchas vueltas... Hoy podemos estar entre tinieblas y sin la mínima posibilidad de salir de ellas... Pero como dije antes, la vida da muchas vueltas. Cuidado.