Enloquecida con el hecho de que cuando Dios quería hablar con los hombres los hacía subir montañas, ir al desierto o cruzar mares pero cuando quería hablar con las mujeres les enviaba ángeles, las esperaba en el camino, salía a su encuentro o las visitaba en sus sueños.
Nos enteramos que mi prima va al cine con su primer y nuevo novio, por lo tanto con mis otros primos sacamos entradas para la misma sala y a la misma hora. Somos 9. Todos sentados uno al lado del otro.
No sabía muy bien lo que era yo amando hasta que me desperté un día y me vi en la cama abrazada a vos, toda mi vulnerabilidad recostada en tu pecho. No sabía muy bien lo que era yo amando hasta que me vi abrazada a vos.