Abelardo de la Espriella va a tener que hacer campos de concentración para “destripar” más de 12 millones de personas.
El discurso de ese tipo tiene que cambiar o vendrán tiempos duros para Colombia.
En Colombia somos cálidos al hablar, sí. Pero una cosa es la cercanía y otra muy distinta infantilizar o cruzar límites con periodistas llamándolas “corazón”, “mi amor”, ‘’linda’’ o “cariño” en espacios profesionales.
No es cortesía. Es irrespetuoso.
Que horror un candidato desperado forzando a una mujer a que le vea el miembro, irrespetuoso.
Que nos haga un favor y renuncie a su candidatura y se dedique a OnlyFans si tanto quiere que se lo vean.