Esta es la columna de @Maryaristizabal que le molestó tanto al señor de la Casa de Nariño.
“Silenciar no es censurar. Silenciar, en este caso, es un acto de higiene mental. Es apagar el ruido, bajar el volumen, dejar de prestarle atención a lo que, durante cuatro años, nos obligamos a escuchar con disciplina casi institucional. Silenciar es, simplemente, decidir no oír más.
Estamos a un mes de que termine el periodo del presidente Gustavo Petro. Cuatro años en los que el país vivió en modo alerta, pendiente del siguiente trino, de la próxima declaración, del nuevo giro inesperado y de la nueva teoría conspirativa. Cuatro años intentando descifrar, traducir, interpretar. En modo “petroexplaining”. Haciendo malabares para encontrar coherencia donde no había ni lógica.
Porque sí: era el presidente. Y en una democracia, al presidente se le escucha, se le analiza, se le responde. Incluso cuando resulta difícil. Incluso cuando sus palabras empiezan a volverse imprecisas, erráticas, inexplicables. Incluso cuando ya no dicen mucho, pero igual generan ruido.
Y vaya si lo generaron. Las instituciones, hay que decirlo, resistieron. El Congreso hundió reformas clave como la tributaria y dos veces la de salud. La pensional y la laboral sobrevivieron más por maniobras discutibles que por consensos sólidos. Las cortes hicieron lo propio, convirtiéndose en una talanquera frente al desborde y al delirio en el poder.
Mientras tanto, a nosotros nos tocó seguir ahí, pendientes. Ajustando sus palabras a “sus justos cabales”. Pero llega un punto en el que insistir deja de ser responsabilidad y empieza a ser desgaste.
Hoy hay un presidente electo. Hoy hay un mandato claro de los ciudadanos que, el 21 de junio, eligieron una opción distinta. Y, sin embargo, el presidente saliente parece decidido a cerrar su capítulo no con altura, sino con sospechas, teorías y desconfianzas.
Despreciando a la Registraduría, a las cortes, al Congreso. Y, de paso, a los mismos ciudadanos que votaron.
Tuvo la oportunidad, la mínima exigible en una democracia, de garantizar una transición tranquila. De reconocer el resultado. De facilitar el relevo institucional. Pero eligió otra cosa: atrincherarse en sus redes, aferrarse a sus propias versiones, resistirse incluso al hecho más elemental de la política: que el poder se acaba.
Y es ahí donde presento mi propuesta de silenciarlo. No porque no pueda hablar. No porque alguien deba impedirle expresarse. Todo lo contrario: que diga lo que quiera.
Pero nosotros, ciudadanos, medios y opinión pública, ya podemos elegir no amplificarlo. No reaccionar a cada provocación. No convertir cada trino en titular. No seguir alimentando una conversación que ya no construye, que ya no informa, que ya no aporta.
Porque, a estas alturas, leerlo no alarma: agota.
Es, además, una tristeza. El cierre de un presidente que llegó por la vía democrática, con la promesa del cambio y la unidad, termina diluido entre hipótesis, paranoias y afirmaciones difíciles de sostener. Un epílogo que no está a la altura del momento histórico que representó su llegada al poder.
Silenciarlo, entonces, es también pasar la página. Es permitir que el país mire hacia adelante sin el eco constante de una voz que se niega a aceptar que su tiempo ya terminó.
Que hable. Pero sin micrófono prestado.
Y, sobre todo, sin nuestra atención”.
https://t.co/h0GFjatyO5
Señor @petrogustavo, usted puede patalear, refunfuñar y desconocer la realidad todo lo que quiera, pero el pueblo ya habló. El 7 de agosto va pa’ FUERA y pasará a ser un tuitero más, que al fin y al cabo es lo que mejor sabe hacer. Y a los vándalos que sueñan con incendiar el país: ojo. La autoridad, el orden y el ESMAD regresan!
Iván Cepeda, reconoció a Abelardo De La Espriella como presidente, y ahora dice que no lo reconoce y que está en “desobediencia civil”. Como la Chimoltrufia, “como digo una cosa, digo otra”.
Con el Decreto 0649/2026, el Petro encarga al ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, como Superintendente de Subsidio Familiar SIN separarse de su cargo.
Entonces ahora tenemos que la Supersubsidio termina vigilando lo que el propio Mintrabajo gestiona.
Sanguino juez y parte como a ellos les gusta.
El origen de todo esto fue el “pacto de la picota” para ganar la presidencia hace 4 años.
Las Farc crecieron. Igual lo hicieron el ELN y el Clan del Golfo.
Petro los cuido.
No solamente frenaron operativos, recordemos que una oportunidad publicó en sus redes un imagen de inteligencia con ubicación de una campamento del ELN. Mejor dicho les aviso en público que iban por ellos.
Es más que traición a la patria.
Fue su aliado durante estos 4 años.
🇨🇴 NICOLÁS ALCOCER PETRO hijo de PETRO ha atacado en redes sociales a:
🔺la selección Colombia
🔺la camiseta
🔺los estados unidos.
🔺El capitalismo
🔺El imperio
👉🏻 Pero ayer estaba en los estados unidos viendo el partido de la selección Con la camiseta de la selección Colombia.
Alguien puede explicar esta incoherencia❓
Gracias Vicepresidente. Cuenta con el apoyo de los colombianos que veníamos advirtiendo de movimientos para reubicar en embajadas y consulados a amigos de Rosa Villavicencio y Alfredo Saade.
Los amigos de Juliana Guerrero y de Álvaro Moises Ninco están atacando a @SoyJerome__ porque no les cabe en la cabeza que se pueda estudiar, trabajar y hacer política al tiempo con grandes resultados. Los tienen tan acostumbrados a la mediocridad que no entienden lo que pasa.
Es urgente que el presidente @ABDELAESPRIELLA y @jrestrp suspendan una vez lleguen al gobierno, los pagos y los contratos de la defensa legal de @petrogustavo por sus problemas judiciales en los Estados Unidos. Su defensa por la inclusión en la lista Clinton y su posible judicialización no puede ser pagada por recursos públicos.
El "demócrata" se demoró 5 días en aceptar los resultados de la 1a vuelta, a pesar de que lo beneficiaban para ir a 2a vuelta. Y se demoró 3 días en reconocer la derrota final.
@Melquisedec70 No solo eso, reconoció la derrota como un favor "para la paz", pero diciendo que fue tremendo fraude y que lo robaron. "demócrata", en minúsculas y encomillado
Atentos. Este es el documento oficial que certifica la votación final en los consulados de Colombia. La variación frente al preconteo fue de solo 34 votos (25 más para Abelardo y 9 menos para Cepeda), esto es el 0,005% de los 613.059 votos válidos.
Abelardo 390.974 votos
Cepeda 213.131 votos
Según me cuentan mis fuentes desde el Gobierno y la campaña de Cepeda, sus cálculos, después de comprar votos, activar el voto fusil y mover toda la maquinaria gubernamental, les daban la victoria.
No creyeron que el Tigre les ganaría . Les cayó como un valdado de agua fría.
El candidato de la “decencia”, feliz con el uso de los medios públicos a su servicio hasta última hora. Y todo el gobierno.
Eso también se llama CORRUPCIÓN señor @IvanCepedaCast