Hablemos sobre por qué el uso de PrEP, aunque es una herramienta revolucionaria que reduce el riesgo de VIH en más del 99%, no protege contra otras infecciones de transmisión sexual como gonorrea, sífilis, clamidia y hepatitis C.
Entre usuarios de PrEP ha aumentado la incidencia de ITS bacterianas mientras disminuye el uso del condón, y por qué es necesario acompañar la prescripción de PrEP con consejería real, tamizaje regular y acceso a tratamiento.