Bienvenidos al gran circo de los medios dominicanos: aquí el escándalo es noticia, el morbo es contenido, la opinión se disfraza de información y la verdad… bueno, la verdad parece que está esperando su turno.
Ser libre no se trata de hacer todo lo que quieras, sino más bien, de tener la capacidad de negarte a hacer todo lo que podrías hacer con tal de agradar a Cristo.
Cuando el alma se inquieta, haz de tu carga una oración,
de tu angustia un susurro al cielo,y de cada lágrima, una semilla de fe… porque Dios escucha incluso lo que el corazón no sabe decir.
A veces necesitamos apartarnos de todo lo accesorio para volver a lo esencial: buscar el rostro de Dios y escuchar su voz. Como está escrito: “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios”, en el silencio del corazón encontramos su paz. En medio del afán y las muchas preocupaciones,
el Señor nos recuerda, como a Marta, que una sola cosa es necesaria. Por eso, es tiempo de detenernos, de orar y de alimentarnos de su Palabra, porque “no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Solo así nuestra alma descansa,
Al final de todos los caminos, cuando las palabras se agotan, solo queda una verdad: vivir con reverencia a Dios y obedecerle, porque ahí se encuentra el verdadero sentido del ser humano.
Por lo tanto, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional.
Romanos 12:1: