Algunos individuos son habituales compradores impulsivos de objetos que no necesitan y, de este modo, dilapidan su dinero. Desarrolla el hábito de elegir cuidadosamente lo que has de adquirir y compra con prudencia. Si cuentas con una cantidad de dinero adicional, ahórralo.
El Señor no es un Ser mudo e insensible; Él es el amor mismo. Si aprendes a meditar y establecer contacto con Él, Dios responderá a tus amorosas exigencias. No es necesario que implores; puedes pedirle lo que desees, como su propio hijo. Pero ¿quién dedica el tiempo suficiente?
¿Quién sino la mente da fuerza al cuerpo? A través de una saludable estimulación del cuerpo, puedes hacer que la mente se sienta mejor; y mediante la estimulación de la energía vital, puedes hacer que la mente y el cuerpo se sientan mejor.
Ninguna película de la vida se desarrolla con un solo actor o un acontecimiento aislado. Mi papel en el escenario es importante, pues sin mi participación el drama cósmico sería incompleto.
Jamás aceptes las limitaciones del karma. Nunca creas que eres incapaz de hacer algo. Con frecuencia, tu falta de éxito se debe a que has decidido que no la puedes realizar. Pero cuando convenzas a tu mente de que es todopoderosa, ¡lograrás todo cuanto te propongas!
Todo ser humano lleva estampada en sí la marca vibratoria de su propio estado de conciencia y emite una influencia característica sobre las personas y los objetos. Toda persona dotada de un cierto grado de sensibilidad será capaz de percibir nítidamente dichas vibraciones.
Dios en su aspecto de Madre Divina se representa en el arte hindú como una mujer con 4 brazos. Una mano está levantada (bendición universal); otra sostiene una sarta de cuentas (devoción); otra unas páginas de las escrituras (sabiduría); y otra mano sostiene un jarrón (riqueza).
Para triunfar en cualquier empresa, además de cultivar pensamientos positivos, debes ejercer paralelamente el poder de la voluntad y una actividad continua.
Recuerda que en tu voluntad yace el omnipotente poder de Dios. Cuando una hueste de dificultades te amenace y rehúses darte por vencido a pesar de ellas, cuando tu mente se enfoque inamoviblemente en la meta –totalmente dispuesta a vencer–, comprobarás entonces que Dios responde.
Me puse en armonía Contigo, y hoy mi vida es una continua inspiración. Me inunda tu bienaventuranza tanto si estoy despierto como si me hallo dormido, o en el sueño sin ensueños, o en profundo turiya.
¡Oh Vino Consagrado de Incontables Siglos!, ¡te he hallado!
El único poder infinito de curación se encuentra en la mente y en el alma del hombre. El cuerpo no puede curarse por medios espirituales si el poder de la mente y la fe son débiles. La curación permanente proviene del ilimitado poder de la mente y de la gracia de Dios.
Cultiva la paz y la fe en Dios. Libera tu mente de todo pensamiento perturbador, colmándola de amor y dicha. Toma conciencia de la superioridad de la curación de tipo mental sobre la terapia física. Desecha los malos hábitos, bajo cuyo influjo tu vida se vuelve miserable.
¿CUÁL ES LA MEJOR ORACIÓN?
Dile al Señor: “Te ruego que me des a conocer tu Voluntad”. No pidas: “Dame esto y dame aquello”. Confía en que Dios sabe lo que necesitas. Verás que obtienes bienes muy superiores cuando Él los elige por ti.
Tu labor en el mundo –en la esfera en la cual te ha colocado tu propio karma– no puede ser desarrollada sino por una sola persona: tú mismo. Y tu trabajo puede ser llamado, en verdad, un “éxito” únicamente en la medida en que haya servido de alguna forma a tu prójimo.
Soy valiente, soy fuerte.
A través de mi ser fluye el aroma
de pensamientos exitosos.
Soy reposado y calmado,
dulce y generoso.
Soy amor y simpatía,
soy magnético y encantador.
Todos me complacen.
Desvanezco todo pesar, todo temor.
No tengo enemigos;
soy amigo de todos.
Cuando pronuncias mentalmente la palabra “Dios” y continúas repitiendo ese pensamiento dentro de ti, se produce una vibración que invoca la presencia de Dios.
Ten más fortaleza mental. Desarrolla un poder mental de tal magnitud que puedas permanecer incólume, sin importar qué suceda, para afrontar con valor cualquier experiencia que te depare la vida. Si amas a Dios, debes tener fe y estar preparado para soportar sus pruebas.