Como no amarte, si nos hemos visto durmiendo, llorando, hablando de nuestros padres, de nuestros miedos, de nuestros planes juntos, riéndonos hasta que nos duela la barriga, enfadados, felices, enamorados, cansados; Y a pesar de todo, seguimos eligiéndonos el uno al otro.
madurar es aceptar que yo también fui la mala en algunas historias. Que también hice daño incluso tomando decisiones que creí correctas porque no sabía ni tenía la sabiduría que tengo hoy. Y sigo aprendiendo