la peor sensación es cuando te das cuenta de que no significas tanto para alguien como lo creías y te ves tan idiota por preocuparte demasiado por esa persona
Qué curioso que de jóvenes todos queríamos grandes carreras, éxito y conquistar el mundo, y ahora solo queremos un sistema nervioso en paz, tiempo libre y una vida que nos deje hacer algo que nos guste.
La envidia laboral existe, también existe caerle mal a alguien sin haberle hecho nada y encontrarse con personas de mala vibra. No todo rechazo tiene una razón; a veces simplemente incomodas por ser tú, por destacar o por no entrar en su juego.
Hablando en serio, el evento canónico de toda persona debe ser la pérdida de esa amistad que querías con locura, por un distanciamiento que hasta hoy sigues sin entender del todo. Pasó hace tiempo. Todavía le extrañas.
Con los años uno deja de valorar tanto el cargo, el sueldo o la oficina y empieza a valorar algo mucho más raro: trabajar en paz con gente que sabe hacer su trabajo.