Sentando en un bar del mejor estilo gringo, con mis audífonos puestos, escuchando “Te doy una canción” de Silvio, entonces suena la frase que provoca este tuit: “La ciudad se derrumba y yo cantando”. Aunque no sé si quien se derrumba soy yo,
Renuncié a mi trabajo después de 19 años, escribí una carta emotiva agradeciendo por todo lo que aprendí y crecí en ese tiempo, llegué de 22 años y salí de 41. Me bloquearon el correo de inmediato y ni siquiera me dieron las gracias. Así de reemplazables somos para las compañías.
Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida, y entonces comprende cómo están de ausentes las cosas queridas. Por eso muchacho no partas ahora soñando el regreso, que el amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo 🎶