Hablando con un viejo sabio le dije que me sentía raro con tanta paz y tranquilidad, el me respondió y me dijo “no es que te sientas raro, es que estás acostumbrado al caos”, ahí entendí todo…
Cuando la mente finge que “no pasa nada” y que “todo está bien”, el cuerpo siempre termina pagando los platos rotos de esas emociones encarceladas que la mente decidió ignorar.
no tenemos ni idea lo fácil que se nos puede ir la vida, por eso vivan, disfruten, amen, lloren, rían, porque no saben cuando será su último suspiro…🕊️