Haberte perdido como pareja me dolió, pero haberte perdido como mi hogar, mi lugar seguro, mi familia, la persona que elegí para mí futuro... Me quebró.
No hay 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚 más cobarde y egoísta que aquella que no tiene el valor de hablar claro y solo deja que la otra persona se haga un desastre emocional intentando entender el 𝐝𝐞𝐬𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐞𝐬* y decidir si seguir ahí o dejarlo todo.