Poco se habla de que cuando estás cerca de Dios, más emocional te pones. Y no porque estés triste, sino porque Dios te da el regalo de sentir las cosas más profundamente y eso de verdad es una bendición. ✨
No hay atajos. Madrugar es difícil, cuidar el cuerpo es difícil, estudiar es difícil, trabajar es difícil, crecer espiritualmente también. Pero es justo que mucho cueste lo que mucho vale.