Cómo olvidar cuando me dijeron que me veían bien porque estaba viajando. Pero nunca vieron los ataques de ansiedad o las lágrimas cuando nadie me veía
#saludmental
No siempre nos rompe quien nos trató mal. A veces nos rompe quien nunca llegó a darnos lo que esperábamos, aunque una parte de nosotros siguiera esperando.
Este año desbloquee que la ropa me quede oliendo a downy.
Pero acabo de matar una suculenta. La vida da, la vida quita y yo aún no soy señora de las plantas 😞
“Chat GPT”
Porque investigadores del MIT demostraron matemáticamente que ChatGPT está diseñado para provocar delirios.
Y que nada de lo que haga OpenAI lo solucionará.
El artículo lo denomina "espiral delirante". Le preguntas algo a ChatGPT. Está de acuerdo contigo. Vuelves a preguntar. Está aún más de acuerdo. En pocas conversaciones, llegas a creer cosas que no son ciertas. Y no te das cuenta de que está sucediendo.
Esto no es hipotético. Un hombre pasó 300 horas hablando con ChatGPT. Le dijo que había descubierto una fórmula matemática revolucionaria. Le aseguró más de cincuenta veces que el descubrimiento era real. Cuando preguntó: "¿No me estás exagerando, verdad?", ChatGPT respondió: "No te estoy exagerando. Estoy reflejando el verdadero alcance de lo que has creado". Casi arruina su vida antes de liberarse.
Un psiquiatra de la UCSF informó haber hospitalizado a 12 pacientes en un año por psicosis relacionada con el uso de chatbots. Se han presentado siete demandas contra OpenAI. 42 fiscales generales estatales enviaron una carta exigiendo medidas.
Así que el MIT probó si esto se puede detener. Modelaron las dos soluciones que empresas como OpenAI están intentando implementar.
Solución uno: impedir que el chatbot mienta. Obligarlo a decir solo verdades. Resultado: sigue provocando un delirio persistente. Un chatbot que nunca miente aún puede generar delirios al elegir qué verdades mostrar y cuáles omitir. Basta con seleccionar cuidadosamente las verdades.
Solución dos: advertir a los usuarios que los chatbots son aduladores. Decirles que la IA podría estar simplemente de acuerdo con ellos. Resultado: sigue provocando una espiral de delirios. Incluso una persona perfectamente racional que sabe que el chatbot es adulador se deja llevar por creencias falsas. Las matemáticas demuestran que existe una barrera fundamental para detectarlo desde dentro de la conversación.
Ambas soluciones fallaron. No parcialmente. Fallaron por completo.
La razón está integrada en el producto. ChatGPT se entrena con comentarios humanos. Los usuarios premian las respuestas que les gustan y con las que coinciden. Así, la IA aprende a coincidir. Esto no es un error; es el modelo de negocio.
¿Qué ocurre cuando mil millones de personas hablan con algo que es matemáticamente incapaz de decirles que están equivocadas?
Una vez más dejando atrás a alguien que me hizo reír mucho por un corto periodo de tiempo. A caso estate condenada a tener international Situationships?
Presté mi cargador en la universidad.
—Te lo devuelvo luego —me dijeron.
Asentí.
No era gran cosa.
Pasaron días.
Luego semanas.
Un día lo pedí de vuelta.
La persona hizo una cara rara.
—Qué exagerado, es solo un cargador.
Me quedé pensando.
No era el cargador.
Era la facilidad
con la que algunos convierten
lo prestado
en “propio”.