“Que me importa donde estoy, a donde voy y que carajos voy a hacer, mientras me tenga a mi todo va a estar bien, y no hablo de tenerme a mí físicamente, hablo de tener mi esencia, mi humor y mis búsquedas, porque el día que deje de buscar estaré muerto.." -Gaspi Prim Díaz ❤️🩹
Mi abuelo no nos dejaba tirar ni el pan duro.
Se enfadaba.
De verdad.
Yo pensaba que era tacañería.
Cosas de viejo.
Una noche me vio dejar media barra en la basura.
No gritó.
Solo dijo:
—Ven.
Me llevó al cuarto de arriba.
Sacó una caja de lata.
Dentro había una cuchara torcida.
Una cartilla de racionamiento.
Y una foto de dos niños.
—Ese de la izquierda soy yo —dijo.
—El otro era tu tío Julián.
Yo no sabía que había tenido un hermano.
—Murió con nueve años.
Se me heló el cuerpo.
Mi abuelo cogió la cartilla con las manos temblando.
—En la posguerra aprendimos a comer despacio para engañar al hambre.
Él siempre me dejaba el último trozo.
Yo me lo comía.
Y le decía que mañana habría más.
Se quedó callado unos segundos.
Luego me enseñó la parte de atrás de la foto.
Había una frase escrita a lápiz:
“Si tú vives,
no tires nunca lo que a otro puede salvarle el día.”
Antes de guardar la caja, mi abuelo me miró y dijo:
—La pobreza no da vergüenza.
Vergüenza es olvidar lo que costó llenar un plato.