Dios de la vida, de la verdad y de la justicia,
te presento a quienes hoy están privados de libertad sin motivo,
a quienes viven en el silencio, en la incomunicación, en la incertidumbre.
Te presento a sus familias, que cada día aprenden a respirar en medio del dolor.
Te pido por mi esposo, Rafael:
guárdalo en cuerpo y alma,
acompáñalo en su soledad,
devuélvelo a sus hijos, a su hogar, a su vida.
Te pido por mis hijos,
para que el miedo no marque su infancia,
para que el amor sea más fuerte que esta herida.
Y te pido por todos nosotros, como país:
que no perdamos la capacidad de conmovernos,
que la verdad no sea negociable,
que la justicia no se posponga,
que la humanidad vuelva a ser lo primero.
Que nadie más tenga que aprender a vivir sin respuestas.
Que ninguna familia tenga que acostumbrarse a la ausencia.
Que la dignidad humana sea respetada.
Amén.
@Vladivillegastv En serio no quiere abuso de poder ? Lo que veo es tremenda contradicción señor porque hace mucho pero mucho tiempo que eso es lo que tenemos en Venezuela y ni hablar de injerencia ...