CORPO BASURA
Cuando uno cree que ya lo ha visto todo por parte de los medios de comunicación, determinados personajes se ocupan de recordarnos que siempre se puede caer más bajo, siempre pueden decir una aberración peor y siempre pueden infligir más daño.
Las aberrantes e inescrupulosas declaraciones sin chequear de Florencia Peña en un canal de streaming, que igual serían aberrantes si la información hubiera sido cierta, ya que hacen a la vida privada de un ciudadano, nos recuerdan la impunidad con la que algunos individuos creen que pueden operar por el simple hecho de tener un micrófono o una pluma en la mano, como si ese hecho implicara no solo que no tienen que chequear la información que reproducen, sino que tampoco deben atenerse a las cuestiones más elementales de decencia humana, moral o respeto por la verdad.
También vale la pena destacar que, a diferencia de lo que ocurrió en el caso de esta chimentera de poca monta, al menos el canal tuvo la decencia de rectificar la información y echar a este personaje nefasto, cosa que no ha sucedido ni una sola vez con los medios de comunicación o periódicos que cuentan en sus filas con infinidad de periodistas que se han cansado de ensuciar, calumniar o injuriar a todo el mundo, con el amparo de los editores Y/O dueños de medios que los encubren bajo el pretexto de estar haciendo “periodismo”.
Por lo menos los chimenteros de espectáculos no pretenden señalar desde el banquito de la moral o las buenas costumbres, mientras cobran pauta de los políticos para sostener medios que, si sólo dependieran de su audiencia, ya hubieran quebrado.
CIAO!
MUY IMPORTANTE
S&P acaba de subir la calificación de Argentina a B- de CCC+, luego de que Fitch tomara la misma decisión hace algunas semanas.
Esto no es un detalle menor.
Cuando dos de las tres calificadoras alinean su nota, el efecto sobre el universo de inversores elegibles se multiplica.
Muchos fondos institucionales requieren confirmación de al menos dos de las tres agencias para invertir en un país con calificación de por lo menos B-. Ahora tienen luz verde para invertir.
Miles de fondos que no podían tocar deuda argentina porque S&P y Moody’s aún la mantenían fuera del umbral B- ahora pueden hacerlo.
La mejora de S&P cierra el círculo.
Para los bancos internacionales, el impacto es concreto: los requerimientos de capital bajo Basilea III para operaciones con Argentina caen significativamente.
Prestar al país es ahora menos costoso en términos regulatorios, lo que amplía el universo de bancos dispuestos a abrir líneas de crédito.
Las compañías de seguros, que calibran su exposición en función de las notas de S&P en particular, ven caer el capital requerido por cada dólar invertido en instrumentos argentinos, mejorando el retorno sobre ese capital.
Para empresas y provincias que buscan financiarse en los mercados internacionales, el costo baja y las puertas se abren más.
El doble consenso entre calificadoras genera una señal de credibilidad que los inversores no pueden ignorar.
Cada punto de mejora en el rating se traduce en menos costo de financiamiento para el país, para las empresas grandes, empresas pequeñas y para las personas. En definitiva, para TODOS los argentinos.