Dios mío, no quiero vivir ocupado, quiero vivir con propósito. Quita de mi agenda todo lo que no suma a Tu diseño. Desconéctame de lo urgente que no es eterno. Enséñame a invertir mi tiempo donde hay fruto, donde hay vida, donde estás Tú. No quiero llenar mis días, quiero direccionarlos. Que cada paso que dé tenga intención y cada decisión refleje Tu voluntad.
Inquebrantable soy en tu nombre. Amén.
Cuando eres una mujer con mucha ambición y tienes muchas metas por cumplir, solo tienes 2 opciones: tener una pareja que te apoye al máximo o quedarte sola y romperla.