A raíz del runrún que se esta generando con la racha del Leeds United de Marcelo Bielsa...
Ya que solo ha cosechado 10 puntos de los últimos 33 puntos.
⬇️Abro hilo⬇️
Entraré en comparativas y daré datos de su recorrido Europeo.
Habló, dio la cara, se hizo cargo de todo, protegió al plantel que ya no dirige y nunca buscó excusas ni culpables. Un gesto que habla de la clase de persona que es.
Mis respetos, Marcelo. Un señor del fútbol.
Si Bielsa tiene millones de fans yo soy uno de ellos.
Si tiene solo 10 fans yo soy uno de ellos.
Si tuviera apenas 1 ese sería yo.
Si no tuviera ningún fan, es porque ya no estoy vivo.
Si el mundo está en contra de él, yo estoy en contra del mundo.
Gracias Don Marcelo Bielsa.
Aunque usted piense que no nos ha dejado nada en tres años, si me encontrara con usted, le diria que me permitiera discrepar.
Usted nos ha dejado mucho como ser orden, disciplina, enseñanzas de toda indole, pero sobre todo principios y valores (que hoy no abundan) como ser ademas un hombre de bien que no se deja presionar por el poder de turno (periodistas, contratistas, jugadores, etc) ni corromper o seducir por el dinero espurio.
Despues lo demas es anecdotico.
Si un golero con varios mundiales no estuvo a la altura de las circunstancias, si un reconocido defensa prefiere pintarse el pelo a no jugar y hacer turismo en los mundiales, si parte de la prensa ensobrada tiraba para atras, si los jugadores no tienen hambre o un idolo con Luis dinamito todo vaya a saber porque motivo, si usted cometio errores como todo ser humano, lo que paso no es su responsabilidad.
Muchos uruguayos erroneamente piensan que seguimos siendo campeones del mundo cuando ya no somos nada y por ende tienen una expectativa desmedida e ilogica.
Entonces usted hizo lo que pudo con lo que tenia a mano.
Si muchos trasnochados no lo pueden valorar, eso forma parte de la miopia intelectual de la que viven.
En todos lados hay dignos representantes del termismo y peor aun, del pulpismo, lo cual demuestra a las claras el problema y degradacion cultural que soporta nuestro bendito pais.
Pero como en la vida hay que ser agradecido y respetuoso, desde este modesto lugar le decimos:
Gracias Don Marcelo por todo.
Ha sido un honor haber contado con personas como usted y su equipo.
Del Facebook de Hombres de Negro.
La cantidad de oportunistas que aprovecharon esta reacción de Bielsa para pegarle de más... Patear al que está en el suelo es de cobardes. Es un tipo con las pulsaciones a mil en medio de la bronca y la frustración por quedar eliminado de un Mundial en primera ronda. Muchos de los que lo critican deberían lavarse la boca antes de señalarlo. Ninguno tiene los 🥚🥚 que ha tenido Marcelo para criticar al sistema desde adentro, ni la experiencia y conocimiento para decir lo que él dice, ni la firmeza para actuar como actúa él siendo leal a sus convicciones; pero sí se atreven a meterse con el sueldo que él merecidamente cobra respaldado por una carrera de una vida entera en el fútbol (les guste o no). Lo correcto sería llamarse al silencio, pero necesitan likes y engagement.
Qué vendehumo son estos falsos periodistas. Para pegarle a Bielsa cuando está en el suelo, todos aparecen. De la corrupción de la FIFA, los amaños de partidos, los arbitrajes vergonzosos y el dinero sucio que mueve el fútbol, ni una palabra. Hablan solo cuando les conviene.
Bielsa es un cínico, un maleducado y un soberbio. Ha tratado de muy malas maneras a muchos de sus jugadores, sobre todo a los más jóvenes e inexpertos. Los ha humillado en los entrenamientos. Los ha castigado por querer ir al funeral de sus seres queridos. Y lo ha tapado todo con esas ruedas de prensa eternas en las que usa ese tono de voz tan dulce y acomodado. No te mira a la cara. No empatiza. Me importa un reverendo carajo que sea un genio con la pizarra, si es que realmente lo es, que seguramente lo será o lo llegó a ser. Gente así, cuanto más lejos, mejor.
Lo que más me quema es que después del lío de los jugadores por Copa América, el ÚNICO que saltó a defenderlos fue Bielsa.
Mientras FIFA sancionaba, ni la AUF, ni la Mutual, ni el periodismo, ni Valverde, Suárez o algún referente dijo algo para defender a los suyos. Solo Bielsa.
La idea de que Bielsa está “sobrevalorado por la prensa” cuando no hay dt más odiado por la prensa que él. A Bielsa lo valoran colegas y futbolistas, no la prensa.
Los jugadores de Uruguay se piensan que haciéndole la cama a Bielsa van a salir limpios.
Están quedando en la historia pero por hacer la peor Copa del Mundo.
La gente sabe muy bien cómo son las cosas y NO olvida.
Pensar que en la Copa América 2024, Bielsa se peleó con el mundo por esta selección, los mismos que hoy le dieron la espalda. Penoso, vergonzoso lo del seleccionado uruguayo. Muslera fue un eslabón más de una cadena desgastada.
Del lado Bielsa de la vida.
Voy a cerrar el tema Bielsa diciendo que hizo a la selección uruguaya un equipo serio. Le ganó a Brasil y a Argentina que hacía años no pasaba. Después de que tocó al fósil de Suárez todo cambió.
En vez de apoyarlo en sus decisiones tanto periodistas como jugadores salieron a criticarlo. No lo dejaron trabajar ni seguir puliendo el equipo que había armado. Todo eso decantó en el cabaret que se volvió Uruguay en el mundial.
La experiencia de Marcelo Bielsa en Uruguay deja una enseñanza que va mucho más allá de los resultados. Desde su llegada intentó cambiar la identidad de un equipo históricamente asociado a un fútbol de fricción y duelos físicos, para convertirlo en uno protagonista, ofensivo y capaz de jugar con la pelota al piso.
Pero el proceso encontró resistencias. Los jugadores cuestionaron sus métodos y el nivel de exigencia, mientras que Bielsa tomó decisiones fuertes al apartar a referentes que consideraba incompatibles con su idea de juego. El propio entrenador reconoció que no había logrado cambiarles la mentalidad y asumió su responsabilidad.
Sin embargo, las transformaciones nunca dependen de una sola persona. Un entrenador puede proponer un camino, pero necesita jugadores dispuestos a recorrerlo. Y el fútbol que pregona Bielsa exige algo fundamental: futbolistas inteligentes. No alcanza con correr y meter. Hace falta entender espacios, interpretar movimientos, tomar decisiones rápidas y animarse a abandonar hábitos profundamente arraigados.
También es cierto que la personalidad de Bielsa nunca terminó de generar la confianza y la cercanía necesarias para sostener un cambio tan profundo. Ese, probablemente, sea su gran defecto: muchas veces sus ideas convencen más que sus formas, y construir una revolución cultural también exige crear vínculos y lograr que los futbolistas se sientan parte del proceso.
El gran desafío en Uruguay no fue táctico ni físico, sino cultural. Bielsa intentó modificar una manera de entender el fútbol y se encontró con un grupo que, en gran medida, no estuvo dispuesto a sostener ese cambio.
Las revoluciones futbolísticas necesitan de un entrenador convencido, pero también de jugadores inteligentes, abiertos al aprendizaje y comprometidos con una nueva idea. Sin esa combinación, cualquier transformación queda a mitad de camino.
La experiencia de Marcelo Bielsa en Uruguay deja una enseñanza que va mucho más allá de los resultados. Desde su llegada intentó cambiar la identidad de un equipo históricamente asociado a un fútbol de fricción y duelos físicos, para convertirlo en uno protagonista, ofensivo y capaz de jugar con la pelota al piso.
Pero el proceso encontró resistencias. Los jugadores cuestionaron sus métodos y el nivel de exigencia, mientras que Bielsa tomó decisiones fuertes al apartar a referentes que consideraba incompatibles con su idea de juego. El propio entrenador reconoció que no había logrado cambiarles la mentalidad y asumió su responsabilidad.
Sin embargo, las transformaciones nunca dependen de una sola persona. Un entrenador puede proponer un camino, pero necesita jugadores dispuestos a recorrerlo. Y el fútbol que pregona Bielsa exige algo fundamental: futbolistas inteligentes. No alcanza con correr y meter. Hace falta entender espacios, interpretar movimientos, tomar decisiones rápidas y animarse a abandonar hábitos profundamente arraigados.
También es cierto que la personalidad de Bielsa nunca terminó de generar la confianza y la cercanía necesarias para sostener un cambio tan profundo. Ese, probablemente, sea su gran defecto: muchas veces sus ideas convencen más que sus formas, y construir una revolución cultural también exige crear vínculos y lograr que los futbolistas se sientan parte del proceso.
El gran desafío en Uruguay no fue táctico ni físico, sino cultural. Bielsa intentó modificar una manera de entender el fútbol y se encontró con un grupo que, en gran medida, no estuvo dispuesto a sostener ese cambio.
Las revoluciones futbolísticas necesitan de un entrenador convencido, pero también de jugadores inteligentes, abiertos al aprendizaje y comprometidos con una nueva idea. Sin esa combinación, cualquier transformación queda a mitad de camino.
En un mundo con tanta injusticia, necesitamos que el fútbol — el deporte del pueblo — nos de confianza en que la humanidad puede cambiar. No que vuelva a recordarnos el acoso de los poderosos sobre el resto del mundo.
¡Vergonzoso no cobrar este penal contando también con el VAR!
Maximiliano Araujo era jugador de Toluca, Marcelo Bielsa lo cito a la seleccion y dos años despues salto al Sporting de Portugal, ahora codiciado por equipos mas importantes.
Sebastian Caceres se fue al futbol Mexicano luego de jugar en una Sub 20 en la que no convencio a nadie, hoy en dia es titular indiscutido en la seleccion mayor.
Rodrigo Zalazar hacia años que era un jugador con nivel de seleccion, Bielsa lo hizo debutar con la mayor y desde entonces no a parado de crecer, ahora va a jugar en Sporting de Portugal.
Juan Manuel Sanabria, el que nos sorprendio a todos contra Arabia, jamas habria llegado a la seleccion mayor, la mayoria ni siquiera sabiamos donde juega actualmente.
Saco lo mejor de jugadores como Guillermo Varela, Brian Rodriguez, Nicolas de la Cruz, entre otros que en la seleccion eran criticados siempre que les tocaba jugar.
Se puede equivocar en muchas cosas, pero decir que Marcelo Bielsa no potencia a nadie es una estupidez.
Marcelo Bielsa: “Jugar cuatro tiempos en lugar de dos altera la concepción que culturalmente se había construido para interpretar el fútbol. No le agrega nada y le quita mucho. Cuando se dividió en cuatro no se pensó en el efecto que puede tener sobre lo que hizo que el fútbol sea un deporte que enamora, sino que se pensó en otro tipo de repercusiones que no las discuto ni las analizo. Antes de esta decisión el fútbol tenía una característica; ahora tiene otra. La gente se enamora del juego por sus características”.