Oigan, que embote mental tan horrible desde hace un tiempo.
Los lunes se están volviendo algo que sacude mi alma, nada que hacer con tanto dolor en mi cuerpo y ahora le sumo el dolor colectivo por la situación que está pasando el país.
Todo maaaaaal con tantas formas de sentir 🤕
Me llamo Gustavo Petro y he sido su presidente.
Se trata ya del mañana y el mañana no puede volver al pasado.
Votar por la Vida por Colombia y por los hijos e hijas y la juventud de nuestro país libre
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Mi médico de cabecera enviandome antibióticos por 14 días.
Esta preciosa muy juiciosa, compro sus medicinas... pero para arrancarlos mañanita.
Primero dos chelitas en la soledad de mi sala y mañana si juiciosa al tratamiento.
Valoro el poder acompañar a mis amigas y q ellas me acompañen y aliviarnos nuestras cargas
Cuando la vida pesa, duele o simplemente está gris.
Gracias a esta red femenina q tiene el power completo y crece, sin envidias, rodeos y solo amor.
A mis amiguis amor y admiración profunda
Elegir a Iván Cepeda en un momento en que el mundo gira a la ultraderecha fascista y g3n0c&da es un acto de resistencia, pero sobre todo de humanidad. Gritémosle al planeta que sí son posibles proyectos alternativos que enfrenten a la furia del capital.
Cosas que ha visto mi generación:
- La caída de las torres gemelas
- Dos pandemias
- 4 Pontífices
- La muerte de la Reina Isabel
- El desastre climático
- El regreso absoluto del fascismo
Cosas que mi generación nunca verá:
- La pensión
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.