Mi parte favorita de la biblia es cuando Jesús, en vez de decirle a las mujeres como vestirse, le dice a los hombres que se arranquen sus ojos y corten las manos si no son capaces de controlarse
Las flores de mi jardín
Ah parado de llover
El sol ah de volver
Y de tus labios en el anaquel
El suelo mojado aún está
El olor no hay nada a comparar
Empezó a hacer frío y yo sin tu cobijo
Sin tu calidez y abrazos donde esconder
A donde recorrer
La fuerte lluvia me cubre
y al final te das cuenta de que no se trata de quien te dice que te quiere, si no de quien te hace sentir: vista, apreciada, apoyada, comprendida, escuchada y amada