Llamadme radical, pero me parece una absoluta vergüenza que, en un país aconfesional, se destinen recursos públicos a financiar una visita del Papa mientras existen tantas necesidades sociales sin cubrir.
Hacer six seven no es vivir en la actualidad. Vivir en la actualidad es reconocer la libertad de las mujeres a abortar, la de la gente homosexual a casarse y la de la gente a decidir una muerte digna.