Según la leyenda, en una ciudad francesa durante la Edad Media, las mujeres realizaban un hábito curioso.
Por la mañana, las mujeres casadas añadían una pequeña cantidad de veneno al desayuno de sus maridos, quienes más tarde recibían el antídoto cuando regresaban a casa por la noche.
Esto garantizaba que el veneno no les perjudicara y no tuviera efectos negativos.
La práctica tenía un propósito específico: si los maridos tardaban en regresar a casa, los síntomas como náuseas, dolores de cabeza, depresión, vómitos, dolores o falta de aire aparecerían debido al retraso en la administración del antídoto.
Cuanto más tiempo el hombre pasara lejos de casa, más enfermo se pondría. Al regresar a casa, la esposa inadvertidamente administraba el antídoto, haciendo que se sintiera mejor rápidamente.
Este truco daba la impresión de que estar lejos de casa causaría incomodidad y llevaba a los maridos a apegarse más a sus hogares y esposas.
la imagen tan mala que hay de los hombres que pensé que aquí estaba enfadado porque hannah no le contó sobre delaney cuando, en realidad, estaba molesto porque no le dijo que estaba mal, dios mío garrett graham el hombre que tú eres, me devolviste la fe en ellos😭
Mi gordo Calixto se fue hace ocho días y el duelo, ese territorio tan difícil de transitar, se manifiesta en las sombras que todavía veo caminar por el patio. Hay una inercia del afecto que me hace esperar sus estridentes maullidos en reclamo de un poco de morfi.
Fueron 14 años de una construcción amorosa que resistió el paso del tiempo y las asperezas de la vida. Extraño la ceremonia de la cama, ese ronroneo que funcionaba como un mantra de paz hasta que el sueño nos ganaba a los dos. Me falta su caricia en la cara por las mañanas, ese despertar suave que era el recordatorio más sincero de que lo importante sucede en lo pequeño, en lo que no tiene precio ni se puede comprar.
La partida de un compañero así nos deja en una soledad agobiada, un vacío que se siente en los huesos. Extrañar es, al final, el testimonio de que pudimos amar profundamente, en este caso por más de una década. Queda la sinceridad de este dolor, el refugio de los recuerdos compartidos y ese abrazo que nos debemos entre quienes sabemos lo que significa perder a un ser que nos enseñó tanto sobre la lealtad sin condiciones.
Caíto ya no toma sol en el patio: Caíto me abraza desde una estrella.
¿Ustedes también están viendo a sus perros, de la nada piensan "Cómo es posible que un día ya no vas a estar conmigo" y se levantan a abrazarlos como para asegurarse de que en ese abrazo se van a quedar con ustedes para siempre?
La sera prima della tua morte,ti dissi “amore della mamma lo so che ti ho detto di rimanere qui con me che non avrei saputo farcela senza di te. Ma va bene se ti addormenti”. La mattina, mi hai aspettata, mi hai fatto il tuo ultimo miau e poi sei andata via. È passato un anno ❤️🩹
Amico mio, è passata già una settimana da quando te ne sei andato… e la casa è troppo silenziosa senza di te.
La notte mi sveglio ancora, come quando dormivi accanto a me, per paura di schiacciarti… certe abitudini non se ne vanno, proprio come l’amore.
❤️🩹
Tuve un perro durante catorce años.
El día que murió lo llevé al veterinario a las 6am.
Me quedé con él hasta el final. Le hablé. Le dije cosas que nunca le digo a las personas.
Salí al estacionamiento y me senté en el carro una hora.
Luego fui al trabajo.
Mi jefe me preguntó si estaba bien porque se me notaba algo.
Le dije que había tenido una mañana difícil.
Él asintió y siguió con su día.
Nadie más preguntó nada.
Así es el duelo por un animal. Real como cualquier otro. Invisible para casi todos.
Anónimo