Sigo pensando que aquellos que promueven esta actividad deben acudir a la brevedad posible a un neurólogo. Hay algo en el interior de su cerebro que goza del maltrato y el sufrimiento de otro ser vivo. No me hablen de “fiesta taurina”, ni de “arte”, ni de “tradición”, ni de “cultura”, ni nada de nada. Con todo respeto y sin él, que se vayan “a la mierda”…
Hoy, el gobierno ha mancillado el solemne desfile de la Independencia al incluir una escolta de Rusia, un país que ha invadido una nación soberana, cometido atroces crímenes de guerra, secuestrado y violado niños, bombardeado civiles….
Esto es una vergüenza histórica e indignante.