— ¡Barbacoa!
Comentó, antes de terminarse el último pedazo de un solo bocado.
— De habebflo fabibo, te hubiefga guaghdadgo.
Tragó, al fin, antes de volver a hablar.
— ¿Notas? ¿De qué? ¿Tienes exámenes?
más al desconocido.
Pese a la aclaración, comisuras se le doblaron hacia abajo al saber que estaba matando, ya fuese por activa o por pasiva, a aquel dúo dinámico.
Mirada regresaría hacia Lucas (espárrago).
— Tú puedes compañero, eres un máquina.
— ¿Lucas...?
Bueno, no estaba mal. Le gustaba más espárrago, y su expresión de inconformidad lo reflejaba perfectamente... Pero se le pasó rápido al dirigir la mirada hacia el otro cienpiés, señalándolo.
— ¿Y ese? ¿Se llama Andy?
Porque, de no ser así, va a juzgar muchísimo +
tocarle las orejas.
Y lo suelta así, sin pensar y con una sonrisa en los labios. Unos segundos tardó en recular.
— ¡EN PLAN, que no pasa nada! Es claramente una petición súper normal. ¡Yo también lo pediría!
Cómo le haya llenado las orejas de tierra se va a poner triste... Ya que estaba podría haberle rascado un poco tras las mismas.
Que poca consideración...
— ¿Eh? Pues no, la verdad es que no... ¡Y mira que son suaves! Pero creo que es un poco raro pedirle a alguien que te deje +
!!! ¿¡Cómo le pregunta eso en público!? ¡¿Es algún tipo de chantaje o algo así?! Orejas echo hacia atrás en un gesto de tensión mientras miraba a los presentes.
¿Nadie se ha dado cuenta? No, claro que no. Solo tiene que contestar con normalidad..
— BIEN. GRACIAS POR PREGUNTAR.
— ¡Estaba por aquí y te vi! ¿Qué haces?
Totalmente ajeno a que le estuviese echando todas las migajas encima, nuevo bocado le dio a su borde de pizza.
Ya casi ha terminado, lo jura.
Vista no apartó ni un segundo de insecto, observando cada pasito con emoción. Casi parecía querer jugar con él... Pero sus pensamientos intrusivos fueron interrumpidos por el comentario ajeno.
— ¿¡Cómo que antes de que mueran!? ¡NoOoO, pero mira que simpático es! ¿Tiene nombre?+
Ojos entrecerró con supuesto recelo, mas poco le duró porque no tardó en sonreír y agachar la cabeza.
— ¡Vale! Pero más te vale tener las manos limpias, que me he lavado el pelo hoy...
Tal vez le faltó el "nada de tirones", pero por esta vez confiará en lo obvio de la petición.
¡Ah, conoce a es persona! Así que no dudó a acercarse a Drea con curiosidad para ver lo que hacía.
Lo mismo le caen algunas migajas de la pizza sobre el pelo por estar allí asomado comiendo como si nada.
— ¿La resistencia?
No sabía muy bien a lo que se refería, pero en cuanto vio al cienpies dirigirse hacia él no dudó en acuclillarse con visible interés.
¿Es aquella imagen similar a la de un perro olisqueando una avispa antes de que le pique? Bueno, libre interpretación.
Al ver el cambio de actitud aparente que mostró el contrario, cabeza ladeó con ligera confusión. Bueno más pizza para él.
— ¿Qué? No, son de verdad. ¿Es que tengo pinta de ser de esos...?
Nariz arrugó, echando las orejas caninas hacia atrás para corroborar sus propias palabras.
Los mira porque él también quiere pizza, ¿Verdad?
Normal... Es que huele muy bien. A ver, el trozo es grande, pero no cree que le pueda ofrecer más de dos bocados a cada uno.
A Sylas se acercó con una amplia y curiosa sonrisa, como si nada.
— ¡Hola! ¿Qué haces?
Los mira porque él también quiere pizza, ¿Verdad?
Normal... Es que huele muy bien. A ver, el trozo es grande, pero no cree que le pueda ofrecer más de dos bocados a cada uno.
A Sylas se acercó con una amplia y curiosa sonrisa, como si nada.
— ¡Hola! ¿Qué haces?
Que no le diga eso o no volverá a meterse en el mar nunca más.
Vaya, parece que tiene casi tan buen olfato como él. Su propia pizza a medio comer miró antes de volver a mirar al desconocido.
— ¡Es pizza barbacoa! En la cafetería estan vendiendo porciones sueltas. ¿Quieres?
Cómo que las estrellas de mar tienen enfermedades... ¿Se resfrían...? Porque no se puede imaginar a una estrella de mar estornudando.
Fuera como fuese, él también ha salido solo que comiéndose un trozo de pizza por el camino.
Lo mirará desde arriba, confuso.
@betweendr3am — No tengo de qué preocuparme, entonces...
Casi parecía que una gotita de sudor le recorría la sien. A ver, hacía calor... Así que era probable que la gotita fuese real.
Bufó con lo que parecía ser orgullo. Porque sí, se lo había tomado como un cumplido.
— ¡Pues no ha +